3 – Radio Telefunken Wiking 125WL. Alemania, año 1933. Restaurada. ¡Mítica radio de circuito regenerativo!

395,00

Año:          1933/1935
País:         Alemania
Fabricante:   Telefunken Deutschland TFK, Berlin
Modelo:       Wiking 125WL
Válvulas:     3: REN914, RENS1374d, RGN564
Circuito:     TRF con regeneración (1 circuito AM)
Ondas:        Onda Media (AM) y Onda Larga
Red:          AC 110-240V (funciona red española)
Material:     Baquelita negra
Tamaño:       30,4 x 35,7 x 18 cm
Peso:         8,2 kg

 

Una de las radios Telefunken de los años 30 más buscadas por los coleccionistas, en un estado excepcional: tela original intacta, tapa trasera completa, dial en perfectas condiciones. Casi un siglo de historia funcionando.

Funcionamiento de circuito regenerativo, con sus icónicos «aullidos» para poder sintonizar una emisora, previa al superheterodino utilizado a partir de ese momento durante décadas. Una reliquia.

Revisada y probada en nuestro taller de Radioexperto.com

SKU: Wiking 125 WL ref 1559 Categorías: , Etiquetas: , , , , Marca:

Telefunken Wiking 125WL — una radio alemana de 1933 en estado excepcional, revisada y probada en nuestro taller de Radioexperto. Una de las piezas más antiguas, más raras y mejor conservadas que hemos tenido entre manos.

Telefunken y la Alemania de 1933

Telefunken nació en Berlín en 1903 como fusión de los departamentos de telegrafía sin hilos de Siemens & Halske y AEG — las dos mayores empresas eléctricas alemanas de la época. En pocas décadas se convirtió en el principal fabricante de equipos de radio de Alemania y una de las marcas más reconocidas del mundo en electrónica.

En 1933, cuando se fabricó esta radio, Telefunken, Siemens y AEG compartían los mismos chasis bajo sus respectivas marcas — la Wiking 125WL era el aparato paralelo al Siemens 25WL y al AEG Geadux 112WL. Tres nombres distintos para la misma excelencia técnica alemana.

El nombre «Wiking» no era casual. Telefunken elegía nombres de resonancia épica para sus modelos de mayor prestación — el vikingo, el navegante intrépido del norte, era la metáfora perfecta para una radio capaz de captar emisoras lejanas a través del éter.

 

El circuito regenerativo: la radio que hay que saber tocar

La Wiking 125WL no es un superheterodino — es un receptor TRF (Tuned Radio Frequency) con regeneración, la tecnología predominante antes de que el superheterodino se generalizara a mediados de los años 30. Sus tres válvulas alemanas — la REN914 como amplificadora de RF, la RENS1374d como detectora con regeneración, y la RGN564 como rectificadora — forman uno de los últimos circuitos de este tipo fabricados por Telefunken antes de la gran transición tecnológica.

El control de regeneración es lo que hace a esta radio fascinante — y especial de manejar. No basta con girar un dial: hay que gestionar dos sliders que trabajan juntos, uno para sintonizar la emisora y otro para ajustar la cantidad de señal que se retroalimenta al circuito.

A medida que se aumenta la regeneración, la sensibilidad crece y las emisoras débiles emergen del silencio. Pero hay un punto exacto, diferente para cada emisora y para cada hora del día, más allá del cual la radio empieza a aullar — un sonido agudo y característico que indica que el circuito ha cruzado la línea y se ha convertido en oscilador. Retroceder ligeramente, encontrar el equilibrio perfecto, y la emisora aparece con una claridad sorprendente para un aparato de tres válvulas. Sintonizar la Wiking es un arte. Los aficionados a las radios antiguas lo llaman «domar la regeneración» — y una vez dominada, produce una satisfacción que ninguna radio moderna puede dar.

Esta unidad funciona perfectamente, con los aullidos característicos propios del circuito regenerativo bien ajustado.

El estado de nuestra Wiking 125WL: lo que la hace excepcional

La Wiking 125WL es una radio muy buscada por los coleccionistas, y encontrar un ejemplar en este estado es extraordinariamente difícil. Esta unidad reúne tres condiciones que raramente coinciden después de noventa años:

  • La tela original del altavoz está intacta. La tela frontal de las radios de esta época es extremadamente frágil — noventa años de polvo, humedad y manipulación la deterioran hasta hacerla irreconocible o directamente inutilizable. La de esta Wiking conserva su textura, su color y su integridad original. Es uno de los detalles que más valoran los coleccionistas serios.
  • La tapa trasera está completa y en perfecto estado. Las tapas traseras de las radios antiguas son las primeras piezas que desaparecen — se pierden en reparaciones, se rompen, se tiran. Tener la tapa original de una radio de 1933 es un lujo que pocos ejemplares pueden presumir.
  • El dial está en muy buenas condiciones. El semicírculo amarillo con las emisoras europeas de entreguerras — Berlín, Viena, Praga, París, Madrid, Milán — tiende a desgastarse, mancharse o perder legibilidad con el tiempo. El de esta unidad conserva su color y sus inscripciones con una claridad que no es habitual en este modelo.

Una radio para contemplar, escuchar y preservar

Dada su antigüedad y su rareza, esta Wiking 125WL no está pensada para uso intensivo diario. Es una pieza de colección que merece cuidado y apreciación. Para quien quiera disfrutar de música moderna a través de ella sin modificarla, ofrecemos también nuestro AM-Revival Kit — el micro-emisor AM que permite enviar cualquier fuente de audio directamente a la radio, respetando íntegramente su estado original.

La baquelita negra con su perfil alto escalonado, el arco de baquelita que enmarca el dial semicircular, el logo Telefunken grabado en relieve sobre la tela — esta radio no necesita encenderse para impresionar. Cuando se enciende, cuando las válvulas se calientan y el dial amarillo se ilumina tenuemente y el primer sonido de una emisora emerge del altavoz electrodinámico de bobina de campo, uno entiende por qué los coleccionistas de todo el mundo llevan décadas buscando exactamente este aparato en exactamente este estado.

Peso 8,5 kg
Dimensiones 35 × 30 × 18 cm