A mediados de los años 60, Bang & Olufsen dio un paso decisivo hacia la alta fidelidad moderna. El Beomaster 1000 no fue simplemente una evolución de modelos anteriores: fue el primer receptor verdaderamente concebido como un equipo Hi-Fi completo dentro de la marca.
Tras la introducción de los transistores en la gama Beomaster 900, este modelo supuso la consolidación de esa tecnología en un aparato diseñado específicamente para ofrecer alta fidelidad real en un formato compacto y elegante.
Esta primera generación, identificable por sus características teclas blancas, representa la versión más pura del modelo. En ella encontramos no solo una estética icónica, sino también una concepción innovadora del uso: un aparato pensado para integrarse en el hogar moderno, pudiendo utilizarse tanto en posición baja como en estantería, gracias a su doble sistema de lectura de controles.
El sistema de control por teclas —inspirado en los grandes receptores europeos pero reinterpretado por B&O— permite seleccionar fuentes, gestionar dos pares de altavoces e incluso aplicar filtros específicos para la escucha de vinilo, como son los “rumble” y “scratch”.
Pero más allá de su diseño, el Beomaster 1000 destaca por su planteamiento técnico: Fue concebido como un equipo centrado en la calidad de recepción FM, dedicando toda su sección de radio a obtener resultados especialmente precisos, con posibilidad de incorporar decodificador estéreo y una sintonía suave gracias a su sistema de volante de inercia.
Además, su amplificación —considerable para la época— permitía alimentar dos sistemas de altavoces con una potencia sorprendente en un aparato de estas dimensiones, hasta el punto de advertir sobre el uso de altavoces adecuados.
Sonido y experiencia
El Beomaster 1000 ofrece una reproducción limpia, equilibrada y muy agradable, con ese carácter refinado propio de los primeros equipos Hi-Fi de transistores bien diseñados. Es un aparato pensado para escuchar música con naturalidad, sin artificios, pero con una calidad sorprendente para su tamaño.
Estado: Unidad en excelente estado de conservación, tanto estético como funcional.
Funcionamiento correcto en todas sus funciones.
Este aparato es de los primeros de transistores y tiene su complejidad interna. Por ejemplo todavía tenía transistores de silicio que en la segunda versión de este aparato se evolucionaron a unos de germanio. El aparato se ha revisado en profundidad para dejarlo en pleno funcionamiento.
A nivel estético, la madera está en excelentes condiciones. El plástico blanco de las teclas de piano ha perdido algo de color. Algo muy habitual en este modelo, donde las teclas toman un color crema a lo largo del tiempo. Aunque en este caso, la pérdida de color es muy baja.
¿Como saco mayor partido al Beomaster 1000? Complementos del equipo
Para disfrutar plenamente del Beomaster 1000, se puede complementar con:
- Lo primero que hay que seleccionar son unos buenos altavoces. Como altavoces sugerimos los Beovox 1000, y algo más pequeños pero con muy buen sonido, los Beovox 2200. También podemos orientar sobre otros altavoces de la marca que pueden ser muy adecuados.
- Además de poder utilizar la radio con un gran sonido, podemos añadir un tocadiscos. En este caso, sugerimos el Beogram 1000 o 1001 de la época. Lleva una cápsula SP (cerámica/alta salida).
- Finalmente, aunque se podrían añadir reproductores de cinta Reel to Reel de la época (como el Beocord 1000), es cierto que en la actualidad no son tan habituales ni útiles como el tocadiscos. Pero si recomendamos añadir un receptor Bluetooth y conectarlo en la entrada auxiliar. De esta forma podremos escuchar con gran calidad nuestra música favorita (del móvil o plataformas de música).
Este tipo de configuración permite crear un sistema completo, respetando la filosofía original del aparato pero adaptado al uso actual. Contacta con nosotros y te asesoraremos sobre los complementos disponibles y más adecuados para este Beomaster 1000.
¿Qué hace especial al Beomaster 1000?
Es un aparato para:
- Coleccionistas de Bang & Olufsen
- Amantes del diseño escandinavo
- Sistemas vintage de alta fidelidad
- Usuarios que buscan un equipo elegante y funcional
Un aparato clave en la historia de Bang & Olufsen: el momento en que el diseño y la alta fidelidad se integraron definitivamente en un formato moderno. Galardonado en 1966 con el premio iF al Diseño Industrial










